19 oct 2009

Las Perlas de la 10ª Fecha


Las perlas de la última fecha, por Nicola Di Blasi

PERLA BLANCA

Los chicos, dicen, se agrandan en las difíciles. Qué difícil habrá sido entonces para Juan Pablo Peralta haber sido criticado por mí, Nicola Di Blasi, en lo que fue la Perla Blanca de la jornada anterior. Es que si bien a Tristán Suarez le entregué el premio mayor que un equipo o futbolista puede recibir en su vida de vagabundo por la B, al delantero le resalté una cualidad
Sin embargo, el hombre que junto a Gastón Grecco forma la dupla ofensiva del por ahora puntero del campeonato se ha despachado con dos goles frente a Social Español para darle la victoria al conjunto de Salvador Pasini.

Sí, no estoy viciado de soberbia. Sé reconocer los aciertos ajenos, aún más que los míos, que no son pocos. Pero en esta oportunidad el deporte más hermoso del mundo, como dijo alguien alguna vez, ha demostrado que los milagros existen, que no hace falta ser habilidoso, joven y dúctil para convertir dos tantos en un mismo encuentro.

No es contradictorio. Citaré un fragmento de la Perla Blanca de la novena fecha:

“Gastón Grecco (…) es el arma ofensiva del puntero, al menos hasta que Juan Pablo Peralta se decida a parecerse a un delantero peligroso”

Con esas palabras contemplé la posibilidad de que Peralta se disfrazara de atacante serio. No esperaba que lo hiciera tan rápido, pero fue un error mío: no imaginé que al goleador de turno le doliera tanto mi crítica.

Salud maestro, disfrute su Perla Blanca y agradéscale a Dios...


PERLA NEGRA


Me invade una inmensa alegría. Me pone realmente muy feliz el hecho de entregar una nueva Perla Negra, y que ésta deba ser repartida entre dos equipos. Pienso que no me alcanzarían las fechas de este campeonato de la B Metropolitana para darle una a todos los que la merecen. Ternados sobran, premios no. Por eso comienzo con el dos por uno.

A los muchachos de Los Andes y Temperley les quiero hacer saber que miedo se le tiene a la guerra, al HIV, a la gripe porcina, al dengue, al descongelamiento de los glaciares, al creciente rompimiento de la capa de ozono, a la fiebre amarilla, al tsunami, a los rayos ultravioletas del sol, a los grupos terroristas, a Zulma Lovato, y a algunos otros fenómenos socio-naturales, si me permiten el término.

Pero de ninguna manera deben temer a jugar a la pelota, a perder un partido de fútbol. Al fin y al cabo, en la tabla de posiciones no cambiaba mucho un punto que ninguno. Ni el Celeste ni el Milrayitas arriesgaron lo poco que tenían antes del pitazo inicial de Diego Ceballos: la unidad que otorga el empate.

Aburrieron y decepcionaron. No sé todavía quién merece más la perla. Si Temperley por conformarse con una parda que lo dejó a seis unidades del líder Tristán Suárez, o Los Andes por no buscar la victoria ante los cerca de los 7.000 tifosis que fueron a ver un encuentro digno de la mejor tragedia griega, pero con actores medio pelo.

En medio de tanta amargura, de tanto embole, agradezco a Los Andes y a Temperley por el día después del bodrio: me invade una inmensa alegría.

1 comentario:

+ rocíorecaño dijo...

"A los muchachos de Los Andes y Temperley les quiero hacer saber que miedo se le tiene a la guerra, al HIV, a la gripe porcina, al dengue, al descongelamiento de los glaciares, al creciente rompimiento de la capa de ozono, a la fiebre amarilla, al tsunami, a los rayos ultravioletas del sol, a los grupos terroristas, a Zulma Lovato, y a algunos otros fenómenos socio-naturales, si me permiten el término.

Pero de ninguna manera deben temer a jugar a la pelota, a perder un partido de fútbol."



esa es una buena manera de agitarla con propiedad.