PERLA BLANCA
Para la Perla Blanca de esta fecha, antes que otra cosa, quiero pedirle perdón al ganador de la anterior. Perdón entonces a usted, señor Agustín Gómez. Mi intención no fue bajo ningún concepto mufarlo. Creo no haber tenido nada que ver en que un modesto equipo como lo es Flandria le convierta dos goles en 90 minutos, cuando usted no había recibido ninguno en más de 540. Cosas que pasan.
Para la Perla Blanca de esta fecha, antes que otra cosa, quiero pedirle perdón al ganador de la anterior. Perdón entonces a usted, señor Agustín Gómez. Mi intención no fue bajo ningún concepto mufarlo. Creo no haber tenido nada que ver en que un modesto equipo como lo es Flandria le convierta dos goles en 90 minutos, cuando usted no había recibido ninguno en más de 540. Cosas que pasan.
En esta oportunidad, sin ánimo de que suceda lo mismo que con el arquero de Nueva Chicago, me toca elogiar a otro cuadro importante de la categoría. Un conjunto que sabe a lo que juega y, por ende, consigue resultados. Un equipo que hace más de cuatro años tiene una idea futbolística, primordialmente por tener un mismo entrenador. Así logró un campeonato, ese que le dio la chance de jugar en la Primera B Nacional. Así aspiró seriamente por un lugar en la elite del fútbol argentino, pero se vio perjudicado por la necedad de sus tifosi. Luego, la historia es conocida.
Estoy aludiendo al Almirante Brown de Blas Armando Giunta. Luego de un arranque con tres empates y una derrota, Giunta y sus dirigidos sacaron a flote la situación y ya están al asecho de Sarmiento y Tristán Suárez, los líderes. Hilvanaron cuatro victorias consecutivas. Y no fueron partidos en la previa sencillos, puesto que además de vencer a dos duros rivales como Almagro y Los Andes, se dieron el gusto de celebrar en la casa de su clásico rival, Deportivo Morón.Falta mucho para el final del campeonato pero ya me animo a escribir que los de Casanova no bajarán de la segunda colocación. No es que sea brujo ni mucho menos. Es que además de tener claro su rol en el campo de juego, cada jugador de Almirante levanta la cabeza y tiene una eminencia que les quita presión: Daniel Bazán Vera. El capo cañonieri de La fragata es el blanco de los insultos que bajan de la grada rival -en las buenas- y de la local -en las malas-.
Felicitaciones de antemano al equipo de Giunta, no sólo por el gran torneo que le espera, sino también por hacerse de un premio quizá más imponente: la Perla Blanca.
PERLA NEGRA
Noté que muchos equipos de este campeonato de Primera B quieren saltar a la fama, pero no por su buen juego: se esmeran en ganar la Perla Negra. En realidad, méritos les sobran. Algunos no se conforman con haberla obtenido recientemente y pretenden ser grandes coleccionistas (sólo basta ver el primer tiempo del equipo de Stagliano –q.e.p.d-). No me dejen caer en la tentación...
Aún así, trataré de ser equitativo y distribuiré las perlas de modo que cada uno tenga la suya. Claro que lo haré en orden de prioridades, acorde a las necesidades. Urge entonces el envío de una para Central Córdoba. A gritos la piden sus jugadores, los mismos que, vírgenes, no han ganado un partido en todo lo que va del torneo.
La idea original de quien escribe siempre ha sido sacarle una sonrisa al lector, condenado a ver encuentros que son dignos de ceremonia religiosa: aburridos. Pero permítanme la licencia, pues la situación del equipo rosarino no admite chiste alguno. Cualquier broma en relación al equipo que ahora conduce Tomás Carlovic sería de mal gusto.
Siete partidos jugados, dos (2!) goles a favor, once en contra, un entrenador en el placar – Oscar Santángelo-, y uno que sigue los pasos de su antecesor. Si bien Carlovic recién ha dirigido sólo un encuentro, no tiene la materia prima como para salir del sótano. Y si mira las estadísticas…no, mejor no las mire, señor.
Central Córdoba lleva 19 partidos sin ganar (13 perdidos), es decir que la malaria viene de arrastre. Hace 17 fechas que no consigue festejar en rodeo ajeno, y hace nueve que no le saca una foto en Rosario al rival con el corazón roto.
Aún así, trataré de ser equitativo y distribuiré las perlas de modo que cada uno tenga la suya. Claro que lo haré en orden de prioridades, acorde a las necesidades. Urge entonces el envío de una para Central Córdoba. A gritos la piden sus jugadores, los mismos que, vírgenes, no han ganado un partido en todo lo que va del torneo.

La idea original de quien escribe siempre ha sido sacarle una sonrisa al lector, condenado a ver encuentros que son dignos de ceremonia religiosa: aburridos. Pero permítanme la licencia, pues la situación del equipo rosarino no admite chiste alguno. Cualquier broma en relación al equipo que ahora conduce Tomás Carlovic sería de mal gusto.
Siete partidos jugados, dos (2!) goles a favor, once en contra, un entrenador en el placar – Oscar Santángelo-, y uno que sigue los pasos de su antecesor. Si bien Carlovic recién ha dirigido sólo un encuentro, no tiene la materia prima como para salir del sótano. Y si mira las estadísticas…no, mejor no las mire, señor.
Central Córdoba lleva 19 partidos sin ganar (13 perdidos), es decir que la malaria viene de arrastre. Hace 17 fechas que no consigue festejar en rodeo ajeno, y hace nueve que no le saca una foto en Rosario al rival con el corazón roto.
Si de números se trata, es el peor equipo en los promedios (0.919 pts.). De ser creyentes sus seguidores, recen para revertir la situación cuanto antes si no quieren perder la categoría. Es que si el milagro no se hace presente, el Charrúa ganará más que una Perla Negra: el minuto de silencio no tardará en llegar. Amén.
2 comentarios:
Aguante el Pincha!!! Soy fana desde la primera hora. Ya cerca de los 40, sigo siendo una enferma fanática de Estudiantes jijiji
besos
anonimo se enojo.
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